Cefalea

Según la Organización Mundial de la Salud el 91.3% de la población, alguna vez en su vida ha padecido un dolor de cabeza. Este mismo ente también indica que una de cada 20 personas, padece de cefalea crónica.

Aunque muchos piensen que es la misma enfermedad, existe alguna diferencia entre migraña y cefalea. Estos trastornos del sistema nervioso, es recomendable tratarlo con profesionales y para ello se recomienda, recurrir a la Clínica Assistens en Coruña.

Características de la cefalea y sus causas

Se caracteriza por ser una sensación dolorosa en cualquier parte de la cabeza y que puede presentarse desde un dolor extremadamente agudo, a uno muy leve. Casi siempre la molestia se irradia hacia el cuello e incluso, a la parte alta de la espalda.

Existen diferentes tipos de cefalea dentro de las que destacan las siguientes:

Cefalea tensional

Es una cefalea primaria y se caracteriza por una sensación de presión en una parte lateral de la cabeza. Dicha tensión, por lo general se siente en el cuello también y su presencia puede llegar a durar desde 1 hasta 5 días.

La cefalea tensional es causada por la ansiedad, el estrés, el consumo excesivo de alcohol, la fatiga, incorrecta postura y en la mujer por problemas asociados a la menstruación.

La solución más rápida para este tipo de cefalea, se logra corrigiendo todas las causas antes descritas, pero siempre mediante tratamientos dirigidos por un médico profesional.

Cefalea en racimos

Aunque es menos frecuente que la cefalea tensional, en algunas ocasiones puede presentarse. Se llama así, porque los episodios de dolor pueden llegar a generarse en varias ocasiones durante el día pero, en intervalos relativamente cortos.

El dolor se inicia en un ojo y se irradia hacia toda la cabeza. La incomodidad es tal, que inmediatamente se produce enrojecimiento en los ojos, lo que produce lagrimeo constante.

Para contrarrestar este tipo de cefalea, se recomienda acudir a una consulta profesional en la Clínica Assistens en Coruña, allí podrán dar con las causas para poder aplicar la cura adecuada.

Migraña

La migraña también es conocida como jaqueca y es un dolor de cabeza recurrente, que viene acompañado con situaciones de nauseas e incluso vómitos. Se ha establecido que este trastorno, tiene bases hereditarias y que dicho dolor es de tipo hemicraneal.

Es decir, se focaliza en una parte de la cabeza y a medida que va aumentando la intensidad del mismo, va afectando toda el área craneal.

Las personas quienes sufren de migraña, presentan un malestar de fotofobia o molestia ante las luces, así como de fonofobia que es una incomodidad exagerada a los ruidos.

Aunque como se dijo la base de esta enfermedad puede ser hereditaria, la migraña puede desencadenarse por esfuerzo físico excesivo, cambios climáticos, estrés, menstruación e incluso la ingesta de algunos alimentos.

Diferencias entre cefalea y migraña

La diferencia fundamental entre estas dos patologías, es que la cefalea se presenta en intervalos de corta duración y afecta por lo general casi toda la cabeza. En tanto el dolor que produce la migraña se focaliza en un 50 y 75% del área craneal.

Si una migraña no es tratada de manera adecuada, puede llegar a generar serios problemas tales como derrames cerebral, trombosis e incluso parálisis ocular.

En tanto la cefalea genera una incomodidad propia de un dolor, pero sin que se vea comprometida de gravedad la salud del paciente.

En ambos casos lo más recomendable es buscar apoyo médico, si se presentan situaciones tales como, dolor de cabeza súbito e intenso, que empeora con respecto a días anteriores o que se genera siempre en la misma área.

O si hay interrupción de las actividades diarias, incluyendo el sueño y cuando el tratamiento habitual para controlar el dolor deja de hacer efecto.

Oncothermia alternativa para la lucha contra el cáncer

Desde que el cáncer se hizo presente en el mundo, el hombre a través de la ciencia se ha propuesto conseguir la forma de acabar con él.  En este sentido, el tratamiento  Oncothermia, es una alternativa que ha dado excelentes resultados.

Es por ello que, en la actualidad, cada día son más los oncólogos del mundo, quienes recomiendan la aplicación de este método para la destrucción de las células cancerígenas.

Oncothermia

Es un procedimiento médico, mediante el cual se aplica cierta cantidad de energía sobre las células tumorales. Esto tiene como fin, estimular al organismo para que realice una eliminación de dichas células.

Lo más satisfactorio de esto, es que no es un tratamiento invasivo. Es decir, su aplicación no daña ningún órgano del paciente, ni generara efectos secundarios que puedan causar otras enfermedades.

Cuando se aplica esta energía, en realidad lo que se hace es someter a las células cancerígenas a una cantidad específica de calor, garantizando a su vez que no se dañaran las células sanas.

Es importante resaltar, que la Oncothermia no puede aplicarse sola para atacar el cáncer. Aunque la aplicación del calor al tumor, hace que la erradicación de la enfermedad sea mucho más rápida.

Es por ello que aquellos tratamientos que son mucho más invasivos, serán aplicados con menos rigurosidad en las personas. Asi mismo, será menor el tiempo de exposición de estos métodos, que por lo general ocasionan otras enfermedades..

Esto significa que el paciente tendrá menos probabilidades de sufrir complicaciones, que son muy comunes y asociadas con la radioterapia o quimioterapia.

Es por todo esto, que países como Alemania, Corea del Sur y Estados Unidos han permitido el uso del tratamiento de Oncothermia en los pacientes con cáncer, obteniendo resultados altamente esperanzadores y satisfactorios.

Tratamiento de Oncothermia

Ya que con la aplicación de la Oncothermia, se hace posible que los tumores tengan una muerte celular programada y sean posteriormente eliminados del organismo de forma natural, este tratamiento perfectamente pueda utilizarse en diferentes pacientes. Es decir, de cualquier edad e incluso con cualquier tipo de cáncer.

Un estudio realizado recientemente, demostró que el uso de la Oncothermia con la quimioterapia, aumenta la tasa de supervivencia de los pacientes que sufren de cáncer.

Así mismo, aquellos quienes se encuentran en la etapa clínica 4, han logrado sobrevivir hasta dos años en condiciones relativamente aceptables, después de la aplicación de este tratamiento.

El procedimiento para aplicar esta alternativa es muy sencillo, básicamente después de cada tratamiento de quimioterapia, se aplica durante 50 minutos calor a la zona afectada por el cáncer. Esto ayudara a eliminar las células y permitirá que dicho tratamiento, sea mucho más tolerable.

Uno de los resultados que mayor satisfacción ha dado, es que al usar la irradiación del calor, se pueden eliminar los efectos secundarios de otros tratamientos tales como, dolores abdominales, náuseas y vómitos.

Lo más importante de todo, es que el tratamiento de Oncothermia es indoloro y puede ser utilizado antes o después de cualquier cirugía, a la que haya sido sometido el paciente para tratar de mitigar la enfermedad.

Así mismo luego de diversos estudios, quedo demostrado que las células que mueren por los efectos del calor aplicado con el tratamiento de Oncothermia, no se reproducen. Incluso, los tejidos tumorales llegan a ser erradicados totalmente del paciente.

Sesiones de Oncothermia

Aunque no existe un protocolo que establezca cuantas sesiones de Oncothermia deben realizarse, lo más recomendable es que sean iguales en cantidades a las sesiones de quimioterapia y no pueden exceder de un total de 12. Lo que sí se sabe, es que las contraindicaciones de este tratamiento son mínimas

Por otra parte se estima que para conocer en pruebas médicas de imagen el comportamiento de los marcadores tumorales, debe esperarse por lo menos 6 semanas después de aplicado el tratamiento.